Catorce veces un nueve llegó

Catorce veces un nueve llegó

No sabría describir lo que has conseguido que sienta en estos 14 meses. Suena a cliché, a frase típica, tipiquísima. Pero tanto tú como yo hemos vivido varias relaciones antes de encontrarnos.

 

Y no sé cómo te sentirás tú, si coincidirás conmigo, ya que eres libro cerrado para estos temas, eres más de actos. Pero las palabras siempre han sido mis amigas para expresar mis más profundos sentimientos y pensamientos. Y aquí voy.

 

Creo que siempre he estado esperando por ti. Por tus abrazos, por tus besos, por tus caricias y por nuestras risas juntos ideando cosas en la cocina. He tenido mucho miedo también a tu lado, pero cuando te veo sonreír, todos se esfuman, como si nunca hubiesen existido. Me siento afortunada de tener un sol en mi vida que me ilumine con palabras bonitas al terminar el día, ahí cuando ya no hay luz, la veo en ti (esto debe resultar súper cursi) pero necesitaba contarlo. Al igual que necesito decirte cada día lo mucho que te echo de menos durante esta cuarentena. Lo mucho que extraño todo de ti y no me conformo con verte por una pantalla. Porque necesitaba que nuestro 2020 arrasara para comerse nuestro trágico 2019. Que aunque sea el año que comenzó nuestra aventura, empezamos los trucos de magia un poco mal.

Quería que el 2020 nos trajera recuerdos, experiencias, dramas, discusiones, risas, viajes, felicidad, planes, ideas locas… Pero todo se ha torcido y ahora nos esperamos el uno al otro, a que la alerta pase y podamos ir a buscarnos. Coger unas maletas y fugarnos para recuperar este tiempo perdido. Que como tú me has dicho… debemos sobrellevarlo imaginando nuestro recuentro. No hago otra cosa desde que todo esto empezó. Lo esperaré con ansias y felicidad siempre y cuando me prometas que estarás allí cuando las mascarillas no nos impidan besar, los guantes no nos prohíban tocar, la seguridad no nos cierre el paso a un deseado abrazo.

 

Te quiero.

 

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